Con las temperaturas de los últimos días nos hemos dado cuenta de que la llegada del verano es inminente. La subida de los termómetros afecta a las personas pero también a la red de aire comprimido ya que puede haber sobrecalentamiento del compresor, caídas de la presión y fallos inesperados si el sistema no está bien preparado.
En el post de hoy, daremos algunos consejos con la intención de preparar el compresor para la temporada de verano. Para nosotros, esta es una acción clave que ayuda a asegurar la producción y evitar sustos inesperados.

¿Cómo afecta el calor al compresor de aire?
Un compresor funciona aspirando el aire del entorno en el que se encuentra. De esta forma, cuando la temperatura ambiente incrementa, el aire que utiliza es más caliente y menos denso, lo que reduce la eficiencia durante el proceso de compresión.
Además, el aumento en la temperatura tiene otras consecuencias como:
- El compresor de aire necesita realizar un mayor esfuerzo para efectuar el mismo trabajo
- Incrementa el consumo energético
- Riesgo de sobrecalentamiento
- Mayor generación de condensados
- Desgaste acelerado de componentes
En muchas empresas, esto puede traducirse en paradas de la producción y el consecuente gasto que este tipo de problemas acarrea.
Revisar la ventilación de la sala de compresores
La sala de compresores debe estar bien ventilada y uno de los problemas que más nos encontramos en nuestras visitas es que estas estancias no están bien diseñadas para evacuar correctamente el calor que acumulan.
Por eso, es fundamental tener en cuenta lo siguiente:
- Verificar los sistemas de refrigeración
- Revisar ventiladores y radiadores
- Limpiar los intercambiados de calor
- Comprobar los niveles y el estado del aceite
En muchos casos, una revisión y mantenimiento básicos, puede evitar problemas durante los meses de verano.
Revisar el sistema de secado y de tratamiento del aire
El ambiente húmedo como el gallego también está presente en el verano. Esto incrementa la cantidad de agua en el aire comprimido, teniendo el riesgo de saturar compresores y filtros.
Es importante realizar comprobaciones como:
- Verificar el funcionamiento del secador
- Revisar purgadores de condensado
- Sustituir filtros si están saturados
- Controlar el punto de rocío
Una mala gestión de la humedad tiene el riesgo de generar corrosión, fallos en la maquinaria y problemas en la calidad del aire.
Detectar fugas antes de que aumente el consumo
Como ya hemos adelantado, en verano, el sistema de aire comprimido trabaja con mayor exigencia. Si existen fugas, el impacto económico se multiplica.
Realizar una revisión previa permite:
- Reducir consumo energético
- Evitar que el compresor trabaje excesivamente
- Mejorar la estabilidad de la presión
Las pequeñas fugas pasan más inadvertidas en invierno pero durante julio y agosto pueden convertirse en un problema para tu producción.
Ajustar la presión de trabajo
Otro error habitual es trabajar con más presión de la que realmente necesitas por seguridad. En verano, esto agrava el consumo energético.
Revisar los puntos de consumo y ajustar la presión puede generar ahorro inmediato, además de reducir la carga de trabajo del compresor.

Anticípate y evita paradas del compresor este verano
Muchas averías que ocurren durante el verano pueden preverse con antelación si te preparas antes. Una revisión preventiva a tus compresores de aire permite detectar puntos críticos y actuar a tiempo.
Preparar el compresor para el verano no requiere de grandes inversiones ni pretensiones, pero sí de una buena planificación y atención técnica.
Ponte en contacto con nuestros técnicos y haz la puesta a punto de tu compresor de aire porque cuando el calor aprieta, la diferencia entre una instalación que funciona y una que falla suele estar en los detalles que se revisaron…. o no. Puedes leer más sobre este tema aquí.