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Los errores más habituales que encontramos en una sala de compresores

    Una sala de compresores es el corazón de cualquier instalación de aire comprimido. Sin embargo, para muchas empresas, suele pasar desapercibida hasta que aparece una avería, aumenta el consumo energético y la producción se resiente.

    Después de haber visitado numerosas salas de compresores e instalaciones de aire comprimido en Galicia, nos hemos dado cuenta de que hay una serie de errores que se repiten con frecuencia. Muchos fallos pueden ser corregidos fácilmente con actuaciones sencillas, obteniendo una sala de compresores más eficiente, fiable y aumentando la vida útil de los equipos.

    Estos son los problemas más habituales que encontramos en una sala de compresores:

    1. Acumulación de suciedad

    Uno de los errores más comunes es que la sala de compresores no esté en condiciones de limpieza adecuadas.

    El polvo y la suciedad acaban llegando a radiadores, filtros, sistemas de refrigeración, etc. y dificultadlo la disipación del calor. Como consecuencia, el compresor trabaja a temperaturas elevadas y se incrementa el riesgo de avería.

    Además, disponer de una sala de compresores limpia facilita las labores de mantenimiento y permite detectar antes fugas o cualquier otra incidencia que haya en la empresa.

    2. Falta de ventilación

    Otro problema habitual es la ausencia de una ventilación adecuada en la sala de compresores.

    Muchos compresores expulsan grandes cantidades de aire caliente durante su funcionamiento. Si ese aire permanece dentro de la sala, la temperatura ambiente de la misma sube y obliga al equipo a trabajar en condiciones desfavorables.

    En las instalaciones solemos encontrarnos salas sin una correcta renovación del aire o sin conductos que evacúen el aire caliente hacia el exterior. Esto provoca consecuencias como:

    – Sobrecalentamiento
    – Menor rendimiento del compresor
    – Mayor consumo eléctrico 
    – Reducción de la vida útil de los componentes


    Una buena ventilación protegerá el equipo y aumentará la eficiencia energética de la empresa. 

    3. Compresores mal dimensionados

    El problema no siempre está en el estado en el que se encuentra el compresor sino que también, en muchos casos, el equipo no es el adecuado para las necesidades reales de la empresa.

    Encontramos instalaciones donde el compresor trabaja al límite de su capacidad y otras donde sucede justo lo contrario: equipos sobredimensionados que funcionan con ciclos de carga y descarga muy frecuentes, lo que conlleva a una pérdida considerable de eficiencia.

    Por eso, antes de selecionar el compresor, conviene fijarse en aspectos como:

    -Consumo real de aire
    -Horas de funcionamiento
    -Picos de demanda
    -Posibles ampliaciones futuras

    Disponer de un compresor de aire correctamente dimensionado reduce el consumo energético y mejora la fiabilidad de toda instalación.

    4. Equipos mal seleccionados

    Relacionados con el punto anterior, también es frecuente encontrar máquinas que no son adecuadas para el tipo de industria.

    Por ejemplo, instalar un tratamiento de aire insuficiente en una empresa alimentaria o usar un compresor sin tener en cuenta la calidad de aire exigida por el proceso, puede generar problemas de producción e incluso llegar a dificultar la obtención de certificaciones como IFS o BRC.

    Cada instalación tiene sus propias necesidades y la elección de los equipos debe responder a criterios técnicos, no solo al precio de compra.

    5. Falta de espacio para el mantenimiento

    Otro error que encontramos con frecuencia es instalar los equipos muy juntos o pegados a las paredes.

    Cuando no existe un espacio para poder pasar alrededor del compresor, tareas tan habituales como cambiar filtros, revisar radiadores o realizar mantenimientos o inspecciones se vuelven más complejas.

    Una sala de compresores bien diseñada facilita el acceso a todos los equipo y permite realizar mantenimientos y reparar averías con garantía de seguridad.

    Una sala de compresores bien diseñada es una inversión

    A menudo nos encontramos con que nuestros clientes destinan mucho esfuerzo a elegir el compresor, pero olvidan que el entorno en el que trabaja también influye en su rendimiento.

    Una sala limpia, con buena ventilación, equipos bien dimensionados y espacio suficiente para el mantenimiento ayuda a reducir averías, disminuir el consumo energético y prolongar la vida útil de la instalación.

    En Ferrotech revisamos las salas de compresores de nuestros clientes durante las auditorías energéticas, mantenimientos, diseño o cualquier tipo de inspección que se nos solicite. Gracias a esta experiencia podemos detectar oportunidades de mejora que permiten aumentar la eficiencia sin necesidad de grandes inversiones.

    Una sala de compresores no debe ser solo el lugar en el que almacenar un equipo sino que debe formar parte de una estrategia que garantice un aire comprimido seguro, eficiente, de calidad y adaptado a las necesidades de la empresa.