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¿Por qué mi compresor consume más electricidad que hace un año?

    A lo largo de la vida útil de un sistema de aire comprimido, el consumo eléctrico representa sobre el 70% del coste total. No obstante, muchas empresas se dan cuenta de que, sin haber aumentado su producción, la factura eléctrica relacionada con el aire comprimido sube sin parar. 

    Si te estás preguntando por qué ocurre esto, la respuesta está relacionada con una serie de problemas que, con el paso de los años, ocasionan que el sistema pierda eficiencia. Detectarlos a tiempo supone un importante ahorro económico y energético. 

    Consumo compresor aire en Galicia.

    Las fugas de aire están presentes en tu red de aire comprimido aunque no te des cuenta

    La causa más habitual del incremento del consumo en el compresor de aire son las fugas de la instalación. 

    A medida que se usa la red, las conexiones, los racores, válvulas y mangueras se van deteriorando y dejan escapar aire comprimido de forma continua. Aunque una fuga pequeña te parezca insignificante, la suma de varias puede llegar a representar un gran porcentaje del aire que produce el compresor. 

    Las consecuencias de las fugas es que el equipo necesita arrancar más frecuentemente y cargar durante más tiempo para mantener la presión que necesitas. 

    Los filtros están saturados

    Tanto los filtros de aire como los de aceite son piezas clave para un correcto funcionamiento del compresor. 

    Si no se revisan ni se sustituye cuando procede, el equipo necesita realizar un mayor esfuerzo para ofrecer el mismo caudal de aire, repercutiendo no solo en el consumo sino también en la vida útil de otros componentes del sistema. 

    La presión de trabajo es superior de la que necesitas

    Para nuestros técnicos es bastante habitual encontrarse con instalaciones que trabajan con una presión más alta para evitar “por si acasos”. 

    Sin embargo, cada bar a mayores supone un aumento del consumo eléctrico. En la mayoría de los casos, se puede ajustar la presión sin afectar la producciónn, obteniendo ahorro energético al instante. 

    Nuestro consejo es que antes de realizar cualquier ajuste, analices bien las necesidades de tu instalación y compruebes que todos los puntos de consumo reciben la presión necesaria. 

    El compresor ha envejecido

    Como cualquier máquina industrial, el paso del tiempo, hace mella en los compresores, perdiendo rendimiento con los años. 

    El desgaste de los componentes, aparición de holguras o el deterioro de sus piezas, provocan que el equipo necesite mayor energía para producir la misma cantidad de aire comprimido. 

    Esto no se traduce inmediatamente en que haya que renovar el compresor sino que habrá que valorar repararlo o realizar un retrofit que devuelva su eficiencia

    La demanda de aire ha cambiado

    Si has comprado nueva maquinaria o ampliado las líneas de producción es importante revisar también el sistema de aire comprimido. 

    Las salas de compresores se diseñan para unas condiciones determinadas y si estas cambian, deben revisarse. De lo contrario, el compresor trabajará al límite de su capacidad. 

    Falta de mantenimiento preventivo

    Si no se hacen las comprobaciones periódicas oportunas esto afectará al rendimiento energético. 

    Por eso, es importante revisar que los radiadores no estén sucios, que los ventiladores funcionen adecuadamente, comprobar que el aceite esté en buen estado, estudiar la eficiencia del secador o si el purgador está averiado ya que todo esto obliga al compresor a trabajar en peores condiciones y aumenta el consumo eléctrico.  

    ¿Cómo saber cuál es el problema en tu instalación?

    Como ya hemos expuesto durante el post, no hay una única respuesta al problema. A menudo nos encontramos con que varias empresas que tienen la misma máquina tienen consumos energéticos completamente diferente a causa de cómo tienen diseñada y mantenida la instalación. 

    La forma más fiable de identificar de dónde viene el problema es realizar una auditoría energética del sistema de aire comprimido. Mediante la medición precisa de parámetros como el caudal, presión, consumo eléctrico o tiempos de funcionamiento es posible detectar ineficiencias y proponer mejoras que permitan ahorrar en la factura energética. 

    En muchos casos pequeñas actuaciones como reparar fugas, trabajar con la presión que realmente necesitas o ajustar el funcionamiento del compresor permiten reducir notablemente el consumo energético sin necesidad de haber grandes inversiones en fábrica. 

    Por eso, si notas que tu compresor consume más hoy que hace un año, probablemente no sea una casualidad. En Ferrotech podemos ayudarte a analizar las causas y actuar a tiempo ya que esto marcará la diferencia tanto en la factura eléctrica como en la fiabilidad de la red. 

    Autorías enegéticas en Galicia.