En el caso de que una empresa esté pensando en renovar o instalar un compresor de aire, uno de los primeros aspectos que debe tener en cuenta es si elegir un equipo de velocidad fija o un compresor de velocidad variable.
Los compresores con variador de frecuencia han ido ganando popularidad a lo largo de los últimos años. Esto se debe a la capacidad que tienen para adaptar el consumo eléctrico a la demanda real de aire. No obstante, existe el mito de que siempre son la mejor opción y, verdaderamente, esto no es así.
Decantarse por uno o por otro depende del tipo de instalación, del consumo de aire y del sector y tipo de trabajo que realice la empresa.

¿Qué diferencia hay entre un compresor de velocidad variable y uno fijo?
La principal diferencia es que un compresor de velocidad fija funciona siempre al mismo régimen de giro. De esta forma, cuando la instalación precisa aire comprimido, el equipo entra en carga y produce el caudal para el cual ha sido diseñado. Cuando la demanda de aire se reduce, pasa a descarga o se para, dependiendo de cómo esté configurado.
Por su parte, un compresor de velocidad variable se encarga de ir ajustando de forma automática la velocidad del motor para producir solamente el aire que la producción de la empresa necesita en cada momento.
Sobre el papel, esta última parece la solución perfecta pero no es la más rentable en todos los casos.
¿Cuándo recomendamos un compresor de velocidad fija?
En nuestra experiencia, siempre que estemos ante equipos de hasta 22 kW, un compresor de velocidad fija es más eficiente y rentable.
Los compresores de velocidad fija son equipos más sencillos, tienen un coste inferior y unos mantenimientos menos complejos. Por estos motivos, si la demanda de aire se mantiene estable durante la jornada de trabajo de la empresa, nuestra recomendación es optar por un compresor sin variador de frecuencia porque no suele justificar la inversión adicional que supone.

¿Y a partir de 22 kW?
Si la empresa emplea una potencia superior a los 22 kW la recomendación no se vuelve tan sencilla.
Desde Ferrotech nos encargamos de analizar cómo consume aire la instalación para tomar la decisión más conveniente para el cliente.
En aquellos casos en los que la demanda de aire va cambiando de forma constante a lo largo del día y los picos de consumo fluctúan, optamos por un compresor de velocidad variable porque puede aportar un importante ahorro energético a la empresa.
Sin embargo, si el consumo permanece constante durante toda la jornada, el variador casi no tendrá margen para optimizar su funcionamiento por lo que aconsejaríamos un compresor de velocidad fija.
El error más habitual: trabajar siempre al 100%
El fallo más común que encontramos en fábrica es que empresas con compresor de velocidad variable trabajan prácticamente todo el tiempo al 100% de su capacidad.
En estas condiciones, el variador deja de aportar beneficios porque el equipo funciona como si fuese un compresor de velocidad fija pero con un coste más elevado y unos componentes más complejos.
Dicho de otra forma, si un compresor variable trabaja durante toda la jornada a velocidad máxima, la inversión inicial que ha hecho la empresa en ese equipo difícilmente va a ser amortizada.
Por esta razón, antes de decidir entre un compresor de velocidad variable o uno de velocidad fija, conviene analizar bien el consumo de la empresa y no dejarse llevar por la tecnología del equipo.
La importancia de no sobredimensionar el compresor
Aparte de elegir entre velocidad fija o variable, el verdadero ahorro suele estar en escoger la potencia del compresor adecuada a las necesidades de la empresa.
Un equipo sobredimensionado siempre va a ser ineficiente y uno demasiado pequeño reducirá su vida útil ya que siempre está al límite de su capacidad.
Antes de realizar una inversión en la red de aire comprimido, es recomendable tener en cuenta aspectos como el caudal, la presión, las horas de funcionamiento y la evolución prevista de la producción.
La mejor decisión siempre parte el análisis previo
Como hemos visto durante el post, no existe el compresor perfecto para todas las empresas. Es importante estudiar cuál se adapta mejor a cada una.
Si una industria tiene un consumo estable probablemente obtendrá mejores resultados con un compresor de velocidad fija; mientras que otra con variaciones en la demanda de aire durante los turnos de trabajo se verá beneficiada por un compresor de velocidad variable.
En Ferrotech podemos asesorarte a seleccionar el sistema que mejor se adapta a ti a partir del análisis y el estudio del consumo real de la empresa. Analizar el funcionamiento de la planta permite optar por la solución más eficiente y evitar inversiones que no aporten un ahorro real.
